Esta si que es una utilisima para las personas que viven en espacios reducidos casi todos nosotros, personas que deseamos desesperadamente poder ubicar objetos que nos son útiles en algún momento del día pero que debemos ocultar el resto del día debido a su tamaño, ruido, forma, color o simplemente porque estorban.
Y que mejor manera de ganar espacio que convirtiendo un objeto en dos objetos, y esto fue lo que logro Aïssa Logerot, un jóven frances residente en París.
Primero me sorprendio su Madame est servie:

















